ENTRAÑABLE DESPEDIDA DE “PERICO” EN TUDELA, UN AMANTE DE LA JAVIERADAS.


El jesuita Alberto Pérez Pastor, conocido por todos como “Perico”, recibió estos días dos homenajes: uno por parte de la Delegación Diocesana de Misiones de Pamplona y Tudela, como organizadora de las Javieradas, y otro por parte de la Comisión oficial de las Javieradas de Tudela. Con ambos homenajes se reconocía y agradecía la labor de Perico a favor de las Javieradas.

Este jesuita, de trato cercano y perenne sonrisa, vinculado a la Asociación Juvenil “Quetzal” desde sus orígenes, a sus 76 años ha sido destinado a Loyola, no para jubilarse, nada más lejos de la realidad, sino para trabajar más y mejor en la animación pastoral.

El Delegado de Misiones D. José Mª Aícua alabó la labor de Perico como peregrino, organizador de Javieradas de la zona y uno de los responsables de la Comisión oficial de Javieradas en Tudela, y le hizo entrega de un homenaje firmado por el Sr. Arzobispo D. Francisco Pérez junto a un díptico de San Francisco Javier y el Cristo de la sonrisa de Javier.

Por su parte la Comisión de Javieradas entregó, con cariño y emoción contenida, una placa con la que quiso expresar gratitud, amistad y el deseo de seguir conectados a pesar de la distancia.

Al terminar el acto se celebró una cena fraterna que no fue despedida, sino un: “seguimos caminando juntos amigo Perico”.